La construcción de piscinas en terrazas y azoteas se distingue de la de piscinas convencionales en varios aspectos. Los trámites para ejecutarla vienen igualmente marcados por la normativa de cada ayuntamiento (por eso es imprescindible, antes de nada, ver si está permitida su instalación en alto y de qué manera), pero lo que determina principalmente este tipo de obra nueva es cómo esté construido el edificio.

QUÉ RIESGOS SE HAN DE EVITAR
La mayor parte de bloques de viviendas nos están preparados para contar con una piscina en su parte superior en la actualidad, por lo que un técnico calculista debe revisar su estructura y hacer un estudio del peso extra que es capaz de aguantar. Una piscina de hormigón de un metro de altura pesa aproximadamente unos 1400kg por metro cuadrado. Si el edificio no está preparado para aguantar ese peso, habrá que reforzar la cubierta mediante intervención arquitectónica.
Cuando se construye una piscina sobre una cubierta hemos de asegurarnos de que, en caso de que pueda haber pérdidas de agua a través del vaso en el futuro, éstas se recogerían en otro vaso inferior. En AquaBlau siempre recomendamos comenzar la obra haciendo una estructura con una serie de pendientes y un desagüe en el centro para esa recogida de aguas. El vaso inferior (que es exclusivamente para la base de la piscina) se separa del vaso propiamente dicho mediante una capa de grava. De esa forma evitaremos el riesgo de acumulación de agua sobre el techo del último piso, con todos los problemas que ello comporta.

COSTES:
A nivel de costes, la diferencia de las piscinas en terrazas y azoteas con las convencionales construidas en suelo viene marcada por su accesibilidad y por su la altura. Subir los materiales a lo alto del edificio a través de sistemas de elevación altera notablemente un presupuesto. Hay que tener además en cuenta que la piscina se hace sobre una superficie y no se excava, por lo que toda la altura que ésta deba tener sobre el nivel de planta implica también paredes exteriores que hay que revestir o a las que hay que dar un acabado determinado con material añadido.
Para poder valorar el precio final del proyecto habría que tener en cuenta las dimensiones y el resto de características deseadas (pavimentación del exterior, sistema de tratamiento de aguas, si es desbordante o no, etc).

PLAZOS DE ENTREGA:
Ya sea en una terraza, azotea o jardín, el tiempo requerido para construir una piscina depende, más que de la ejecución en sí, del trámite burocrático que hay que hacer previamente. Para la obtención del permiso de obra es necesario redactar un proyecto básico, presentarlo en el Ayuntamiento y esperar a que se apruebe. Mientras que algunos ayuntamientos tardan en hacerlo tres semanas, hay otros que requieren dos, tres o incluso cuatro meses. Por eso en AquaBlau creemos que la época ideal para iniciar un proyecto de construcción de piscina es octubre-noviembre. En unas dos semanas aprox. se prepara el proyecto y se lleva a tramitar al Ayuntamiento. Una vez que se visa el proyecto de ejecución, ya es el cliente quien decide cuándo quiere que se empiece la obra.
Normalmente el periodo de ejecución de una piscina sencilla son cuatro semanas aproximadamente. Si hay que realizar pavimentos, sistema desbordante, caseta de obra y demás, los plazos se alargan, lo cual se deberá tener muy en cuenta si queremos tener nuestra piscina lista para cuando llegue el buen tiempo.

A continuación te mostramos algunos de nuestros los últimos proyectos realizados por AquaBlau en áticos, terrazas y azoteas de diferentes lugares:

PISCINA EN ATICCO MED BARCELONA: 

El proyecto en 3D: 

Ejecución y obra finalizada:

Piscinas_AquaBlau_Aticco_Med-12-1

PISCINA EN AZOTEA PROMOCIÓN QUALITY VIP,  CARDEDEU (EN CONSTRUCCIÓN)

Visualización de proyecto en 3D: 

Ejecución: 

Piscinas_AquaBlau_Qualitu-Vip-Cardedeu-20